Cantabria inicia su andadura en la cooperación descentralizada al desarrollo en 1996, año en que se incluye una partida en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma destinada a subvencionar proyectos de cooperación ejecutados por ONGD. La institución financiadora fue, durante el periodo 1996-2002, la Consejería de Economía y Hacienda del Gobierno de Cantabria, que ejecutaba la partida presupuestaria a través de subvenciones y convenios de colaboración con ONGD cántabras.

Con el cambio de Gobierno, la institución encargada de gestionar la AOD pasó a ser la Dirección General de Asuntos Europeos y Cooperación al Desarrollo, dependiente de la Consejería de Relaciones Institucionales y Asuntos Europeos, que desde su inicio concibe la Cooperación al Desarrollo como una política pública, capaz de dar respuesta a las inquietudes solidarias de la sociedad cántabra.

Durante el periodo 2003-2006 el incremento con respecto a la etapa anterior (1996-2002) fue del 625.25 %, con un salto cuantitativo y cualitativo que supuso que Cantabria se situara en 2004 en el octavo lugar entre todas las comunidades autónomas por el esfuerzo presupuestario en cooperación, al dedicar el 0,19% de sus gastos consolidados a acciones computables como AOD.

En el año 2007 se publica la Ley de Cantabria 4/2007, de 4 de abril, de Cooperación Internacional al Desarrollo de la Comunidad Autónoma de Cantabria, instrumento que integra todas las acciones de nuestra Comunidad en un trabajo de planificación, mejora de la coordinación y de creación de los instrumentos idóneos para su desarrollo y evaluación. Con posterioridad se aprueba el Plan Director 2009-2012, documento que establece las prioridades transversales, sectoriales y geográficas de la cooperación cántabra, y que refuerza la agenda de la eficacia, eficiencia, transparencia y rendición de cuentas por resultados de nuestra ayuda oficial al desarrollo.

Durante el periodo 2010- 2015, los recortes en cooperación con motivo de la crisis económica, han supuesto un lamentable freno a los avances conseguidos en los periodos anteriores, con graves consecuencias para el desarrollo humano, como proceso de ampliación de las capacidades de las personas.

En el periodo 2016-2019, la cooperación cántabra ha sido revitalizada a través de un incremento en las dotaciones presupuestarias y de la elaboración y publicación de diferentes documentos estratégicos que sirven de hoja de ruta, estableciendo objetivos, instrumentos e indicadores. Entre esos documentos (que pueden ser consultados aquí) destacan el II Plan Director de Cooperación al desarrollo de la Comunidad Autónoma de Cantabria 2018-2021 y la Estrategia Cántabra de Educación para el Desarrollo y la Transformación Social que marcan las líneas a seguir en materia de cooperación internacional y educación para el desarrollo. Todos estos documentos estratégicos que rigen la política cántabra de cooperación al desarrollo están alineados con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En la actualidad, la Consejería de Universidades, Igualdad, Cultura y Deporte ostenta, a través de la Dirección General de Cooperación al Desarrollo, las competencias en materia de Cooperación al Desarrollo, con el objetivo de revalidar el papel de la cooperación Cantabra como una política pública eficaz y coherente, comprometida con el consenso Internacional sobre la erradicación de la pobreza, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con la Agenda Internacional de Desarrollo Sostenible 2030. En esa línea, desde la Oficina se ha contribuido a la elaboración y publicación en 2018 de la Estrategia de Desarrollo Humano Sostenible de la Comunidad Autónoma de Cantabria.

"Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mí es la soledad infinita"
Albert Camus.